Hotel Playa Manglares Baru
Un hotel tranquilo en la península de Barú. En conexión con la naturaleza, entre el manglar y el mar, sin aire acondicionado, con ducha privada al aire libre.
Un hotel tranquilo en la península de Barú. En conexión con la naturaleza, entre el manglar y el mar, sin aire acondicionado, con ducha privada al aire libre.
Es el hotel que escogimos para nuestra estadía en Barú. Un hotel con una buena relación calidad/precio para la zona. Con habitaciones con aire acondicionado, una cama cómoda, un muy buen servicio de restaurante que ofrece cocina típica del Caribe. Tiene tambien una pequeña playa privada.
Cabaña bien decorada y equipada con todo el confort a 10 minutos a pie de la plaza principal. Una buena opción para familias
Una bonita casa de huespedes a las afueras del pueblo. perfecto si lo que buscas es tranquilidad. Excelente servicio y desayuno incluido.
Un lindo hotel en una casa colonial bellamente adecuada y decorada, en pleno centro del pueblo. Habitaciones espaciosas, terraza y buen restaurante. Buena opcion en relación calidad / precio
Un hotel básico pero limpio y económico, bien ubicado cerca al terminal. Perfecto para los que van de paso o los que van a pasar la frontera ecuatoriana.
Bonitas habitaciones tipo loft. Este hotel esta bien situado en el centro histórico de Ipiales. Algunas habitaciones tienen balcón con vista a los techos de la ciudad. El personal es amable, y como punto supleñmentario, el hotel tiene parking privado.
Este fue el hotel que elegimos nosotros. Un hotel muy bien situado en pleno centro pero con la tranquillidad que nos gusta. Una bella casa colonial decorada con buen gusto y una buena atención. Lo recomendamos.
Un hotel agradable, muy bien situado en pleno centro de la ciudad. Limpio, tranquilo y con una buena atención. Tiene una muy buena notación en las plataformas de reservas.
Esta casa muy bien ubicada, a dos cuadras de la playa, consta de 4 habitaciones bellamente decoradas para alquilar. Algunas con aire acondicionado. No es propriamente un hotel, aunque siempre hay alguien pendiente de las cosas. Aquí nos alojamos durante nuestros 10 días en Riohacha. Además, los anfitriones, Jeanne y Julian, propnen magníficas experiencias locales.