Nueva Venecia y los pueblos palafito de la Cienaga Grande

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Seguramente has visto las imágenes de Nueva Venecia y sus coloridas casas que descansan sobre palos de madera en medio del agua.

Seguramente has escuchado hablar de la Ciénaga Grande de Santa Marta, un ecosistema en el que se mezcla el agua salada del mar caribe con las aguas dulces del Magadalena y la Sierra Nevada.

Quieres descubrir este mágico lugar donde sin embargo está en juego el destino de una población abandonada por el estado y de un ecosistema en peligro.

Pues bueno, en este artículo vamos a hablarte sobre eso ¡y mucho más!

Información práctica

Toda la información práctica relacionada con Nueva Venecia, Buenavista y la Ciénaga Grande de Santa Marta la puedes encontrar al final del artículo:
Contacto para tener una visita guiada
Dónde alojarse en la Ciénaga
Cómo llegar

Nueva Venecia y Buenavista, los pueblos palafito

Ciénaga Grande de Santa Marta

Nueva Venecia et Buenavista, Cienaga Grande de Santa Marta en Colombie
Crédit : Luis Alveart

Nueva Venecia es uno de esos paisajes colombianos de postal que, como de costumbre, esconde una realidad más compleja de lo que aparenta. Nueva Venecia, junto con Buenavista y Trojas de Cataca, hace parte de los tres pueblos flotantes llamados “pueblos palafíticos” que se encuentran sobre la Ciénaga Grande entre Barranquilla y Santa Marta.

Lo particular de estos pueblos se encuentra en la estética colorida de las casas de madera construidas sobre pilotes justo en medio de la laguna. Parece un paisaje ilustrado, una imagen de “realismo mágico” colombiano, un pueblo sacado directamente de la imaginación de Gabriel García Márquez, otro Macondo, por así decirlo.

La comunidad, que ha estado aquí desde siempre, vive principalmente de la pesca. Tradicionalmente, los pescadores se ayudan de una pequeña red que lanzan desde la piragua. Hasta hace poco, se encontraba una gran variedad de peces en la Ciénaga: lebranche, mojarra, sabalo, róbalo, pacora, lisa, chivo, bagre, macabí… Hoy, con la destrucción del equilibrio de la Ciénaga, el agua se ha vuelto más salada, los manglares han disminuído, los peces han desaparecido y la pesca se ha vuelto cada vez más difícil.

En Nueva Venecia y Buenavista hay una iglesia, un colegio, tiendas, un campo de fútbol (un regalo del jugador colombiano Radamel Falcao), un puesto de policía, bares, centenas de casa coloridas sobre pilotes de madera, piraguas y barcas para desplazarse, sonrisas y gente acogedora.

En Nueva Venecia y Buenavista no hay sistema de evacuación de aguas residuales, no hay puestos de salud y no hay agua potable. El agua dulce es traída en piraguas desde un canal afluente del río Magdalena y posteriormente tratada con cloro para el consumo.

Aquí las lanchas son la herramienta principal sin la cual no se puede hacer nada. Un artículo de El Tiempo relata de maravilla la relación que los habitantes de los pueblos palafito mantienen con su embarcación. Si cada lancha, cada piragua, tiene un nombrecito dado por su propietario, estas embarcaciones hacen más bien parte de una gran familia. La historia cuenta que si una barca se pierde a la deriva, aquel que la encuentra puede usarlo durante el tiempo que duraran sus tareas diarias, pero siempre lo regresará a su dueño, y eso no significa el más mínimo problema.

¡Aquí la solidariad es es pan de cada día! Y eso no solo en cuanto a las embarcaciones. El trueque hace parte de la vida cotidiana de estos pueblos. Todos pueden hacer intercambios de bienes y servicios.

Visita guiada a Nueva Venecia y Buenavista

El turismo como una esperanza para el futuro de la Ciénaga Grande

Nueva Venecia et Buenavista, Cienaga Grande de Santa Marta en Colombie
Crédit : Luis Alveart

Hoy en día, Nueva Venecia y Buenavista le apuestan al turismo para intentar desarrollarse y salir de la miseria. Al igual que en otras zonas remotas afectadas por el conflicto, el turismo representa una luz al final del túnel. Siempre y cuando el turismo esté pensado y adaptado a los territorios en los que se lleva a cabo.

El turismo en Colombia (y en otros lugares) suele tener dos caras : la del desarrollo positivo y la otra, la que no se preocupa por nada. Nosotros defendemos la idea de que en Colombia un turismo responsable y sostenible ecológicamente, llevado a cabo por los locales y para los locales, permitiría salir de la miseria a varios territorios, los sacaría de años sombríos traídos por el conflicto y les permitiría abrazar un futuro en paz.

Hace poco,un programa de desarrollo sostenible y de gobernanza para la paz, financiado por la Union Europea, se puso en marcha en la Ciénaga Grande. Quienes se benefician de de esta iniciativa son las comunidades de los “pueblos palafíticos” (tambien conocidos como pueblos anfibios, por su relación con el agua). En el marco de este programa, los miembros de dos asociaciones locales recibieron una formación como guías y bases en ornitología, esto les ha permitido imaginar una actividad diferente a la pesca. Asimismo, el programa les permite participar en la protección del ecosistema que hoy está en riesgo.

Asoguitur, por una visita responsable

Si deseas conocer la Ciénaga Grande y los pueblos palafito, existen varios tours de un día, también encontrarás varios guías informales que te llevarán por un bajo precio.

Pero por nuestra parte, te recomendamos contactar a la asociación Asoguitur, instalada en el pueblo de Ciénaga y trabaja allí desde hace más de diez años de la mano de las comunidades de Nueva Venecia y Buenavista por un turismo responsable. Ha participado en el programa de desarrollo local sostenible y gobernanza para la paz

Esta visita guiada es relativamente cara y lastimosamente no es accesible para todos los bolsillos. Pero si tienes la oportunidad de unirte con otras personas, o si tienes los medios, con Asoguitur estarás apoyarándo un proyecto pensado por y para la población local que trabaja por la protección de la Cienaga y que permite aportarle directamente a la comunidad. Además con la garantía de estar acompañado por guías fromados y certificados. La necesidad de usar lanchas como medio de transporte durante todo el día explica una parte del precio.

El ecosistema de la Ciénaga es frágil y el turismo debe tener en cuenta esto para desarrollarse de manera racional. Es por eso que acudir a una asociación que trabaje bajo esos parámetros nos parece primordial.

Contenido de la visita guiada con Asoguitur

Esta de esta visita guiada te permitirá vivir una experiencia diferente y tener una inmersión en la cultura anfibia de los pueblos palafíticos de la Ciénaga Grande.

Asoguitur trabaja en conjunto con dos comunidades de Buenavista y Nueva Venecia. El aporte que se le hace directamente a la población es aproximadamente el 30% del precio de la visita. La visita a Nueva Venecia y Buenavista se realiza con guías locales certificados y formados en desarrollo sostenible y gobernanza para la paz.

Esta actividad le permite a los pescadores, por ejemplo, encontrar un ingreso extra además del que les deja la pesca, favorecer la educación y la protección del ecosistema de la Ciénaga Grande.

La visita guiada incluye:

  • la inmersión durante todo un día (7horas) con un guía local certificado
  • Almuerzo y onces.
  • Visita a los pueblos de Buenavista y Nueva Venecia
  • Visita a una parte de la Ciénaga y observación de la fauna
  • Visitar un grupo de bailarines locales
  • Visitar al constructor de las casas flotantes
  • Transporte en lancha desde el pueblo de Ciénaga

Contacto e información

La asociación Asoguitur ofrece dos tours diferentes en la Ciénaga Grande de Santa Marta. El precio de las visitas es relativamente alto principalmente por el costo del transporte en lancha. Ten en cuenta que el precio es más bajo cuantas más personas sean, se recomienda que sean mínimo dos personas para obtener un precio razonable. Y a partir de 4 el precio comienza a ser más accesible.

La cita es en el pueblo de la Ciénaga, se llega fácilmente en bus desde Santa Marta.

  • Visita de los pueblos flotantes de Nueva Venecia y Buenavista: para conocer Nueva Venecia, Buenavista y la Ciénaga Grande; se propone una inmersión en la cultura “anfibia” y un paseo en lacha a través de la Ciénaga en busca de sus paisajes espléndidos, su ecosistema único y su fauna
  • Tour ornitológico en la Ciénaga Grande : tour dedicado exclusivamente a la observación de aves que te lleva sobre los canales y las desembocaduras de los ríos que llegan a la Ciénaga acompañado de un guía ornitólogo.

Nueva Venecia, colores vivos, pero un pasado lleno de heridas

Ciénaga Grande de Santa Marta

Nueva Venecia et Buenavista, Cienaga Grande de Santa Marta en Colombie
Crédit : Luis Alveart

Nueva Venecia hace parte de esos pueblos mártires que fueron testigos de cómo la violencia del conflicto armado los golpeó de frente una noche de noviembre del año 2000. Como de costumbre, la masacre fue llevada a cabo por los paramilitares de extrema derecha de las AUC bajo el pretexto de acabar con las poblaciones “aliadas de la guerrilla”. Hablamos de unos locos enfurecidos que fueron en busca de 3 o 4 personas que supuestamente eran cómplices de la guerrilla y que terminaron matando 37 habitantes de uno de los pueblos más pobres de Colombia. Un pueblo en el que nunca había pasado nada, un pueblo de pescadores, en calma y tranquilo, una tragedia.

Al igual que en otras partes del país, las masacres perpetradas por los paramilitares se llevaron a cabo bajo la cobertura del Estado y el ejército colombianos, que en el mejor de los casos se hicieron los de la vista gorda y en el peor de los casos, eran partícipes intelectuales de las operaciones.

Como consecuencia de la tragedia, 90% de los habitantes se fueron y solo quedaron algunas familias moribundas. Ese es el modus operandi que se reprodujo durante muchos años debido al conflicto armado: desplazamientos constantes de la población que huía de la violencia. Una historia que perdura hoy en día en algunas regiones apartadas en donde los grupos disidentes son la ley por causa de la ausencia del estado.

Las heridas de esa terrible noche está aún en los corazones de los habitantes, pero, veinte años más tarde, la mayoría de ellos han regresado al pueblo. En Colombia, la gente es muy apegada a su tierra (o a su agua…) y siempre termina volviendo a casa. Si le preguntas la razón a los habitantes de Nueva Venecia, algunos te van a decir que volvieron porque lo único que saben hacer es “vivir en el agua”.

Las poblaciones Palafíticas de la Ciénaga Grande

Cultura y patrimonio

Nueva Venecia et Buenavista, Cienaga Grande de Santa Marta en Colombie
crédit : Samuel Ioannidis

La población de la Ciénaga Grande de Santa Marta, debido a la particularidad de su entorno, ha desarrollado una cultura a la que se le llama localmente “cultura anfibia”. Es una mezcla de tradiciones ligadas a la vida en el agua que se unen con las tradiciones afrocolombianas de la costa caribe.

Leyendo El Espectador, nos enteramos de que con el apoyo de diferentes fundaciones de ayuda como Tras la Perla del cantante Carlos Vives, se lleva a cabo un trabajo para mantener las tradiciones culturales y el patrimonio intangible de la Ciénaga.

Los habitante reviven sus tradiciones, sacan sus tambores, sus trajes de fiesta y los más jóvenes se aprenden las canciones viejas de los mayores. También se les da vida a los bailes tradicionales traídos de la cultura africana. En Buenavista incluso, se conformó un grupo de música tradicional llamado “Congo Buenavistero”.

La población local ha tomado consciencia de la riqueza de su patrimonio natural y cultural, así que han aprendido a valorar las costumbres que habían perdido. Asimismo, desde hace algunos años el festival Cultura Anfibia a vuelto a cobrar vida con el apoyo de la fundación de Carlos Vives.

La cultura local se caracteriza por cuatro fechas importantes que le dan paso a grandes fiestas en la Ciénaga: El Festival del Caimán Cienaguero (del 16 al 20 de enero), el carnaval de Barranquilla (febrero/marzo), el día de la Virgen del Carmen (el 16 de julio) y las fiestas de San Martín (el 11 de noviembre).

Pero aquí la fiesta no se acaba con esas cuatro fechas ni con los bares, billares y tiendas; la vida es muy activa durante las tardes y las noches. Para dar un ejemplo: el lugar que está en frente de la iglesia de Nueva Venecia se ha vuelto la pista de baile para rumbear y bailar el “Baile negro”, la danza tradicional de los pueblos flotantes ¡Hasta el amanecer!

La Ciénaga Grande, un ecosistema en peligro

Nueva Venecia y la Ciénaga grande

Nueva Venecia et Buenavista, Cienaga Grande de Santa Marta en Colombie
crédit : Samuel Ioannidis

Una parte de la Ciénaga Grande de Santa Marta fue clasificada dentro de los parques naturales nacionales de Colombia desde 1977, y la totalidad de la Ciénaga fue considerada “Reserva de la biosfera mundial” por la UNESCO en el año 2000. Es el sistema lacustre más grande de Colombia con más de 50 000 km2.

La Ciénaga reune más de 200 especies de aves diferentes, algunas endémicas, otras son migratorias y otros más animales salvajes (rayas, garzas, cocodrilos, chauna chavaria, iguanas, monos aulladores, entre otros…).

Pero no todo es color de rosa, muchos dicen que la Ciénaga Grande está muriendo lentamente. Según un articulo de la revista Semana Sostenible, el inicio de la tragedia de la Ciénaga se puede remontar a los años 50 con la construcción de la carretera artificial entre Santa Marta y Barranquilla que bloqueó el paso natural del agua salada proveniente del mar Caribe.

Entre 1950 y 1990, la Ciénaga perdió más de 20 000 hectáreas de manglares, uno de los biotopos más importantes en materia de equilibrio de ecosistemas y de los cuales dependen muchos seres vivos.

La Ciénaga tiene la particularidad de ser alimentada por tres fuentes de agua totalmente diferentes: las claras y poderosas aguas que llegan directamente desde la Sierra Nevada; las aguas del inmenso río Magdalena que llega al final de su curso por medio de sistemas de canales; y las aguas del mar Caribe. Todo este agua se mezcla, mueve, renueva el sedimento y crea un biotopo que mezcla el agua salada con el agua dulce, lo cual es perfecto, por ejemplo, para el desarrollo de los manglares.

Este delicado equilibrio se ha visto interrumpido por el acaparamiento de tierras y el desvío ilegal de canales para regar pastos y cultivos de palma, arroz y plátano. El agua de las lagunas se está volviendo cada vez más salada, esto provoca cada vez más mortalidad de peces, lo que hace que los habitantes de esos pueblos, que viven principalmente de la pesca, sean aún más vulnerables…

En 2016 la Ciénaga fue declarada en catástrofe natural por el gobierno, así que algunas acciones fueron puestas en marcha, como la destrucción de represas ilegales que desviaban el agua dulce de los ríos que daban a la Ciénaga. Tal parece que el equilibrio está volviendo poco a poco, algunos proyectos para recuperar los manglares se están llevando a cabo, pero aún no se ha ganado nada…

Información práctica

Nueva Venecia y la Ciénaga grande

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