Ráquira, capital artesanal de Colombia

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Ráquira es uno de mis pueblos favoritos de Colombia

Al igual que Villa de Leyva, Ráquira es un pueblo que estoy acostumbrada a visitar regularmente desde que era niña.

Al estar cerca de Bogotá, era muy fácil escaparse en familia durante los fines de semana, para admirar las artesanías o simplemente para pasear y disfrutar de los colores y el ritmo tranquilo del pueblo.

Partimos entonces hacia Ráquira desde el terminal de buses de Villa de Leyva. Hacia buen clima y escogimos el asiento al lado del conductor. En el camino me cuenta su vida, su deseo de ver a su hijo con una beca universitaria (el acceso a la educación superior en Colombia no es fácil para todos, es muy caro), y me conmueve enormemente.

Charlamos, nos reímos y los 40 minutos de viaje se pasan volando. Nos deja en “3 Esquinas” una gasolinera en la carretera donde los taxis esperan a los viajeros para llevarlos a la entrada de Ráquira.

Ráquira capital de la cerámica

Visitar Ráquira, Boyacá

Ráquira, capital artesanal de Colombia

Ráquira es la capital de la cerámica en Colombia, sus habitantes han trabajado la arcilla desde la época precolombina, y esta tradición sigue siendo muy fuerte hoy en día.

Hay muchos talleres y fachadas coloridas decoradas con artesanías que son el atractivo de la calle principal.

Subiendo por esta calle se llega a la plaza central, la cual me encanta, con esas enormes estatuas de arcilla, que rinden homenaje a los artesanos y personajes emblemáticos de la región. En el centro, una pequeña fuente con su propio manneken-piss “criollo” completan el cuadro.

Me encanta este lugar, es tan simple, pero tan auténtico… Amo este pueblo, su energía pacífica y adoro contemplar la belleza de las abuelitas que tejen y mantienen las tradiciones.

Estasnujeres campesinas, con sus sombreros y ruanas, que les dan una gracia tan especial…

Luego volvemos a la calle principal y buscamos algunos regalos en las tiendas de artesanías.

¿Nuestros descubrimientos? Unas tazas de café, platos de arcilla negra, unas ruanas para el invierno francés y una pequeña alcancía de barro, nuestro “marranito”, que llamaremos “Rupertino”.

Es una tradición en la región, un cerdo sin agujero que hay que romper con un martillo para recuperar el dinero. Hoy decora la chimenea de nuestra habitación y servirá como reserva para nuestro próximo viaje.

A la vuelta de una tienda, uno de los momentos más conmovedores del día, nuestro encuentro con esta abuelita que está hilando lana virgen.

Su rostro es magnifico. También su atuendo. No quiere que la fotografiemos, pero nos cuenta su historia, ella baja a pie de la montaña todos los días para vender su lana en el pueblo desde que era una niña, se ocupa de las ovejas de trasquilarlas et hilar la lana que servirá después para confeccionar las magnificas ruanas …

Imposible imaginar la dureza de la vida de esta señora y sin embargo, su cara y su voz respiran dulzura.

Ráquira y sus colores

Desde Nairo Quintana hasta los Muiscas

Ráquira, capital artesanal de Colombia

Aquí las casas están llenas de colores, pero el estilo es muy diferente al que se puede encontrar en Salento, el colorido pueblo de la zona cafetera. Las fachadas están decoradas con “murales” alusivos al antiguo pueblo Muisca que solía habitar este territorio.

También hay dibujos que rinden homenaje a los deportistas colombianos, como la selección de fútbol o el ciclista Nairo Quintana, oriundo de la región: Como sienpre en Colombia, cuando uno está orgulloso de algo ¡hay que mostrarlo!

Por esta y muchas otras razones es que quería visitar Ráquira con Samuel. Sabía que lo disfrutaría y al estar juntos, esta vez sería muy diferente a todas mis otras visitas anteriores.

Esta mañana tuvimos una cita con Alex, un amigo de mi primo que, como muchos habitantes del pueblo, pertenece a una familia de artesanos y trabaja la cerámica. Charlamos horas con él, en la plaza del pueblo. Nos cuenta un poco sobre la historia local, la vida aquí, lo orgulloso que está de ser nativo de este hermoso pueblo. Hablamos también de la situación en Colombia y del referéndum sobre el proceso de paz, que era, en ese momento, el tema central en el país.

Después de nuestra charla, acordamos con Alex hacer una visita a su fábrica y aprovechar para hacer une taller temático e iniciarnos al arte de la cerámica. Sólo que tendríamos que esperar un buen rato porque todo el pueblo está en un completo apagón: ¡se fue la luz! Uno de los encantos del viaje a Colombia… 😉

Aprovechamos la oportunidad para dar una vuelta. A medida que nos desviamos de la calle central, paseamos por algunos callejones y descubrimos casas hermosas.

Después de unas horas de espera, ¡la electricidad por fin volvió!

Visitar un taller de cerámica

Ráquira, pueblo artesanal de Boyacá

Ráquira, capital artesanal de Colombia

Nos dirigimos entonces a la fábrica de Alex situada en la parte alta del pueblo. Nos explica todas las etapas de fabricación, desde la tierra cruda extraída del suelo hasta la olla final barnizada y lista para la venta.

Alex es un apasionado y comparte su entusiasmo con nosotros. Él quiere compartir ese saber local y, en un futuro próximo, le gustaría desarrollar el turismo para que los viajeros disfruten de una verdadera inmersión en la tradición raquireña.

Luego subimos al taller de su padre. ¡Es allí donde nos esperaba el torno para la iniciación a la cerámica!

¡Fue genial y lleno de risas! Nunca lo habíamos intentado antes y hay que decirlo: no es tan simple. Pero es una sensación increíble trabajar la arcilla, ver la materia formarse bajo tus dedos, ¡y qué materia! La arcilla es mágica.

Aunque fue difícil encontrar el movimiento correcto, hay algo muy tranquilizador en la sensación de tener esta tierra deslizándose entre tus dedos. Pero con la paciencia del maestro logramos nuestras pequeñas piezas !

El encuenro con a Alex, la visita a su taller y esta iniciación serán uno de nuestros mejores recuerdos de viaje. No nos queda más que recomendarte que te pongas en contacto con él para visitar su taller de cerámica y conocer más de cerca la tradición de este lindo pueblo boyacense.

Cómo contactar a Alex?

Visita de un taller de cerámica
Duración/Precio: Visita de la fábrica y mini-iniciación a la cerámica: alrededor de 1 hora – $30.000 por persona.
Tel (Whatsapp) : +57 321 308 2699

Alex estará encantado de darte la bienvenida y mostrarte su pueblo y su taller. Para una experiencia de inmersión completa, Alex también alquila cabañas y hace recorridos de las principales atracciones de la región para aquellos que deseen pasar unos días en su compañía. Si vas, saludalo de nuestra parte!

Información práctica

Ráquira

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