🖤 En memoria de nuestro amigo Heiler Vargas, fallecido en mayo de 2024 🖤
Tuvimos el privilegio de hacer un Safari Llanero en el Casanare, una región no tan conocida de Colombia que siempre nos había generado curiosidad e interés.
¿Quizás por el gusto de Angélica por la música llanera? ¿Quizás por la canción de Luis Ariel Rey «Ay si si»? ¿O por esos atardeceres míticos de los que todos los colombianos han oído hablar?
Lo cierto es que entendimos rápidamente por qué lo llaman «Safari». No imaginábamos descubrir una de las regiones con mayor riqueza en fauna silvestre que hemos visitado en Colombia.
Entonces, ¿cómo es concretamente un Safari Llanero en el Casanare? ¿A quién va dirigida esta experiencia? Aquí te contamos nuestra primera immersión en los paisajes y la cultura llanera del Casanare, acompañados por el mejor de los guías locales.
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Qué es un Safari llanero
experiencia inolvidable

Un Safari Llanero es una experiencia única en Colombia que ofrece la posibilidad de observar la fauna silvestre de las vastas llanuras del oriente del país, en la región de la Orinoquía, donde animales, paisajes y actividades humanas conviven desde hace generaciones.
Aquí, la palabra «safari» se refiere ante todo a la posibilidad de observar una fauna extremadamente diversa en su entorno natural: chigüiros, caimanes, venados, monos, aves por centenas… Todo esto en 4×4, a caballo, a pie o en canoa según la temporada, y alojándote en las fincas ganaderas tradicionales, llamadas Hatos
Dónde se realiza un Safari Llanero
El Safari Llanero se realiza dentro de lo que localmente se conoce como hatos. Son extensas fincas tradicionales dedicadas a la ganadería bovina que funcionan como verdaderas reservas naturales.
Los hatos albergan una diversidad de fauna impresionante. Para entender por qué los hatos conservan tanta fauna silvestre, nuestro artículo dedicado explica este funcionamiento en detalle.
El Safari Llanero es muy diferente de un safari africano. Aquí no hay parques nacionales ni muchos alojamientos de lujo. La experiencia es auténtica y profundamente conectada con la cultura local.
Una experiencia que enamora
Si sigues nuestro blog desde hace un tiempo, ya sabes que Colombia siempre logra sorprendernos con su diversidad de paisajes, culturas y tradiciones. ¡Y una vez más fue así con este Safari Llanero, que nos permitió descubrir la increíble riqueza de las llanuras del Casanare!
¿Cómo es un día típico durante un Safari Llanero?

El día en un Safari Llanero está en gran parte organizado para darte la mayor posibilidad de observar la fauna local y tener un máximo de experiencias. Aun así, cada jornada trae su propio conjunto de sorpresas, marcadas por las condiciones climáticas, las estaciones, las oportunidades de avistamiento y los encuentros con los locales.
Mañana : amaneceres, observación y traslados
En el Casanare, los llaneros se levantan temprano, ¡y nosotros también!
Los colores mágicos de los amaneceres hacen parte integral de la experiencia de un Safari Llanero, y madrugar permite aprovechar al máximo la frescura de las primeras horas del día. Y mientras pasan los días, más se aprecian esos momentos.
Compartimos un café mientras todavía es de noche, antes de ponernos las botas y salir a explorar. Los ojos aún están un poco pesados, pero todos los sentidos están alerta. La luz va apareciendo poco a poco, los tonos rosados llenan el cielo y la vida silvestre comienza a despertar. ¡Son momentos privilegiados!
Es generalmente temprano en las mañanas, el momento ideale para observar ciertas especies discretas que se activan sobre todo al amanecer, como algunas aves, los osos hormigueros o los monos aulladores.
Tarde : calor, descanso, intercambio y exploración
Después de cada almuerzo, el calor se hace sentir aún más. Y es esto lo que marca el ritmo a seguir: bajar la velocidad y esperar a que las temperaturas bajen un poco.
Durante esos momentos pudimos tomarnos el tiempo de conversar con nuestros anfitriones alrededor de un café, descansando en una hamaca. Arreglando el mundo, entendiendo la vida en esta región tan particular, conociendo el día a día de los llaneros colombianos, pero también aprendiendo sobre los cambios que llegan con la modernidad.
Esos momentos no tienen precio y nos hacen entender que un Safari Llanero no es solo una experiencia de observación, también es un encuentro humano que deja huella por mucho tiempo.
Y cuando el sol empieza a bajar hacia la mitad de la tarde, nos volvemos a poner las botas para salir otra vez a la aventura.
Fin del día: atardeceres y fauna
El final del día en los llanos es siempre otro momento especial. Las temperaturas bajan y vuelven las oportunidades para observar fauna. Caminamos hasta las últimas horas de luz y aprovechamos de uno de los espectáculos más bellos que ofrece esta región: El atardecer
A orillas del canal, los monos juegan a las escondidas, estamos rodeados de caimanes que asoman sus ojos alrededor de la canoa, y las diversas garzas buscan su “árbol dormitorio” para pasar la noche en grupo, un espectáculo realmente mágico.
Pero otro espectáculo esta ocurriendo en el cielo.
Fugaces, los colores se encienden, el sol se pone rojo, el cielo se vuelve amarillo, y el ambiente cambia por completo. Aquí los atardeceres son míticos e inspiraron muchas canciones como «Un atardecer llanero» de Jorge Guerrero.
Luego, las nubes en el horizonte apagan los últimos rayos, y la noche cae lentamente mientras regresamos a tierra firme. Volvemos a cenar y la noche nos dará tiempo para procesar todas estas emociones.
Qué se vive realmente durante un Safari llanero

Yovana ya nos lo había dicho: «Verán que cada hato es realmente distinto. Cada día del Safari tiene sus particularidades, su universo, sus paisajes, sus encuentros». ¡Y la verdad es que tenía toda la razón!
En resumen, este Safari llanero se transformó en uno de nuestros mejores recuerdos de viaje. Tanto así, que nos dieron ganas de volver (y claro que lo hicimos) para sumergirnos aún más en esta increíble región de Colombia.
Animales, animales, animales
Disculpen si nos repetimos pero es que nunca habíamos visto tantos animales, con tanta facilidad, como durante este Safari Llanero en el Casanare. Esta facilidad para ver fauna silvestre es una de las cosas que más nos marcó.
Desde nuestra llegada el primer día, en el primer hato, salimos de la mesa y Heiler nos explica que vamos a dar un pequeño paseo a pie por los alrededores de la finca.
Cruzamos los potreros, las vacas están reunidas a lo lejos bajo la sombra de las enormes ramas de un árbol. Llegamos a la orilla de un lago y nos adentramos en un pequeño bosque.
Sin exagerar, en apenas 10 minutos vimos una cantidad de fauna silvestre simplemente impresionante. Nunca habíamos sido testigos de una densidad tan alta de animales salvajes: una familia de monos aulladores, un oso hormiguero dormido en un matorral, caimanes enormes en las orillas del lago, tortugas y decenas de chigüiros… sin hablar de las aves. ¡Amantes del avistamiento de aves, bienvenidos!
De verdad, ¡ fue una locura! La facilidad con la que pudimos observar los animales silvestres fue impresionante. Y podemos decir que eso fue algo que nos acompañó durante todo este «Safari Llanero», una nombre para nada exagerado.
Eso es, en resumen, un safari llanero…







Encuentros humanos
Tuvimos la suerte de conocer a Seudiel, el “llanerazo”, ganador de un antiguo concurso del “mejor llanero”, una competencia que duraba 15 días y donde literalmente todos los trabajos del llano eran una prueba.
Hoy en día, Seudiel se dedica a mantener la tradición llanera a través de su “casa museo”, donde comparte los saberes y tradiciones que aprendió desde pequeño y que, con la llegada de la modernidad, tienden a perderse. Con Seudiel entendimos todo lo que hace únicos a los hatos tradicionales y por qué para él es tan importante conservar la memoria.
Pero lejos de ser un museo polvoriento, se trata de su lugar de vida, donde recibe a los viajeros con una comida y charlas sobre la cultura llanera. ¡Apasionante! La visita termina con una demostración del dominio técnico del jinete llanero, que debe saber cruzar un río con su caballo para guiar al ganado. Seudiel monta descalzo, sin silla, con una simple cuerda sin freno, y baja al río. Lo cruza nadando, dirigiendo a su fiel caballo como un maestro, y regresa con tranquilidad como si nada: ¡Impresionante!




Experiencias auténticas
También conocimos a Rosita, Rubiel y su a hijo Óscar, que tienen una finca agroturística a orillas del río. A diferencia de los “llaneros vaqueros” que se dedican a la ganadería, aquí descubrimos a los “llaneros vegueros”, que cultivan la tierra.
Recorriendo la finca, conociendo todas las especies cultivadas y las herramientas que se usaban tradicionalmente, ayudando en la cocina a preparar arepas de yuca con Rosita, probando la caña de azúcar cruda y extrayendo su jugo, jugando a los juegos ancestrales típicos de las fiestas en las familias campesinas, descubrimos todo un mundo y entendimos que la vida en los llanos colombianos no es solo ganadería bovina. También el campo y la producción agrícola a baja escala es posible.





Un encuentro particularmente rico, con unas personas adorables y en un lugar encantador. Allí pasamos una noche arrullados por las leyendas locales y las historias de duendes y entierros que nos contaba Rubiel bajo la luz de las estrellas.
Riqueza cultural
El último día de nuestro recorrido por el Casanare, Yovana y Heiler nos organizaron un encuentro improvisado con una familia de músicos locales, la familia Higuera. Se presentan en fiestas y festivales de música llanera de la región. El padre, en la guitarra, les transmitió su pasión a sus hijos: su hijo toca el arpa y su hija canta con una voz impresionante. El grupo nos interpretó algunos temas de su repertorio y conversamos con ellos sobre la tradición y lo que hace que amen tanto esta música llanera.



Durante nuestra estadía, había un concurso infantil de joropo en el parque central de Trinidad. Fue muy emocionante ver a esos pequeñitos defender esta tradición con todas sus fuerzas. La plaza estaba llena de gente, confirmando la importancia y la pervivencia de esta danza tradicinal.
A pesar de eso, Heiler insistía en que cada vez más jóvenes pierden el interés por la cultura llanera.
Turismo en tiempos de paz
Como muchas regiones de Colombia, el Casanare vivió momentos oscuros, principalmente relacionados con el paramilitarismo (AUC). No fue sino hasta el desmantelamiento de estas milicias de extrema derecha en 2006 que el Casanare empezó a salir a flote. Los habitantes pudieron regresar a sus casas, retomar sus actividades y una vida “normal”.
Hoy en día, el turismo tiene un papel clave en el desarrollo del departamento.
El Casanare está en el centro de programas que buscan construir una cultura alrededor del turismo y la paz. El objetivo es generar cadenas de valor y mejorar la calidad de vida de las comunidades anfitrionas mediante prácticas responsables y sostenibles.
Desde la firma de los acuerdos de paz, la agencia de Heiler y Yovana, junto con otros actores del turismo local, se ha dedicado a desarrollar un turismo responsable en el Casanare. Heiler nos cuenta que la tarea no ha sido fácil, que muchas personas no comprenden del todo la importancia de impulsar el turismo. Nos explica que le tomó tiempo convencer a las familias de los distintos hatos de que había una oportunidad para diversificar sus ingresos y mostrar la belleza de su tierra y su cultura.
La fauna de un safari llanero
La verdad, hoy entendemos mucho mejor por qué estos tres días estaban marcados bajo lo que aquí llaman un «Safari Llanero». Y en este caso, la palabra “Safari” cobra todo su sentido: se trata de observar animales en su entorno natural.
A decir verdad, aunque ya conocíamos un poco la cultura de los Llanos colombianos, nos sorprendió muchísimo la impresionante cantidad de fauna silvestre que se puede observar en el Casanare y era algo que no esperábamos.
Entre las especies que se pueden encontrar durante un Safari Llanero, destacan:
Mamíferos: chigüiros (capibaras), venados, monos aulladores, osos hormigueros y mieleros…
Reptiles: babillas (caimanes de anteojos), iguanas, tortugas de agua y de tierra…
Aves: garzas, ibis rosados, garzas reales, espátulas rosadas, tucanes, guarracucos, martines pescadores, colibríes, cardenales…
Avistamientos raros y excepcionales (sin garantía): anacondas, boas constrictor, pumas, jaguar…
Según la temporada, el nivel del agua y las zonas que se exploren, los avistamientos varían bastante, lo que hace que cada Safari Llanero sea único.
Dato interesante
Los Chigüiros del Casanare
¿Conoces a los chigüiros? ¡Animal insignia de los llanos de Colombia! Si viste la película Encanto de Disney, seguro reconoces a este curioso animal de cara simpática.
Los chigüiros, como se les llama en Colombia, son animales endémicos de América del Sur, y se encuentran en grandes cantidades en la región orinoquía y amazonía.
El capibara es el roedor más grande del planeta. Según Wikipedia, puede medir más de un metro de largo y pesar más de 50 kg. Es un animal semiacuático, que suele vivir cerca de cuerpos de agua donde nada sin dificultad.
El Safari Llanero es la experiencia ideal para observarlos. Hay una gran cantidad que se relaja en las orillas de los cuerpos de agua o que se puede ver nadando en los lagos.
Se pueden observar bastante de cerca, aunque tienden a huir rápidamente si sienten que uno se acerca demasiado, especialmente si hay crías en el grupo.

















¿Para quién es un Safari Llanero?
Un Safari Llanero en el Casanare está dirigido a todos los viajeros curiosos de descubrir una región única y una cultura auténtica, fuera de los circuitos tradicionales. Es realmente una experiencia que puede adaptarse a públicos muy distintos. Es la oportunidad de ser testigo de una riqueza cultural y natural verdaderamente excepcional, en un entorno accesible, inmersivo y profundamente humano.
Para los amantes de la naturaleza y los animales
La riqueza y la diversdad de la fauna salvaje que se observa en los llanos es simplemente una locura ! Con seguridad tendrás encuentros cotidianos mágicos en entornos naturales preservados.
Para los amantes de la fotografía
La facilidad para observar fauna silvestre en paisajes abiertos y con una luz espectacular hace del Safari Llanero un paraíso tanto para los aficionados como para los fotógrafos más experimentados.
Para los amantes de los caballos
El caballo ocupa un lugar central en la cultura llanera y hace parte integral de la experiencia del Safari, ya sea para los desplazamientos o para algunas actividades cotidianas. Es una actividad accesible tanto para principiantes que nunca han montado como para jinetes con experiencia.
Ojo, también es posible adaptar el safari clásico sin montar a caballo si no te llama la atención.
Para leer
Vivir una travesía a caballo en los llanos
Para los que quieren descubrir los llanos a caballo, una experiencia de varios días, pasando de Hato en Hato para sentir más de cerca el cotidiano y la vida de los llaneros.
Para los viajeros apasionados por los encuentros culturales
Conversaciones, música, danza, tradiciones, historias y leyendas, todo esto esta reunido en un Safari llanero para poder compartir momentos auténticos y descubrir el modo de vida de los llanos de la mano de los locales.
Para leer
Immersion en el llano profundo
Para quienes tienen más tiempo y desean llevar esta inmersión aún más lejos, en zonas más aisladas y más salvajes.
Para parejas, familias o viajeros solos
El Casanare es una región segura y el Safari Llanero es una experiencia tranquila, bien organizada y apta para todos, ya sea que vengas solo, en pareja, con amigos o en familia con niños. Solo hay una condición: amar la naturaleza y los grandes espacios.
¿Aún estas dudando?
Te preguntas si será una experiencia para ti ?








Safari Llanero : balance de nuestra experiencia
Si aprendimos tanto y si hoy podemos contártelo, es porque durante todo nuestro safari, Heiler, nuestro guía, compartió con nosotros su pasión por su tierra y su cultura. Cada día nos cantaba algo mientras paseábamos, y qué hermoso recuerdo escucharlo, orgulloso sobre su caballo, al caer la tarde, cantándonos la belleza de un atardecer en su llano querido…
La experiencia es mágica, simplemente.
Mágica, esa es la palabra.
Esta inmersión de 3 días en el Casanare fue una verdadera alegría para nuestros pequeños corazones viajeros. Nos sorprendió totalmente la riqueza de estos días, entre descubrimientos culturales y avistamiento de una fauna increíblemente diversa.
Un programa hecho con cariño, una escucha constante, atención al detalle… Cada día, después de las caminatas, nos esperaba una limonada, un bocadito, el ritmo se adaptaba al clima, a las temperaturas, a nuestros ánimos… En fin, una experiencia inolvidable.
Vivir un Safari Llanero es regalarse un paréntesis inesperado en el viaje por Colombia y apoyar un turismo responsable, auténtico y humano.
¡Gracias por todo, Heiler y Yovana!








Vivir un safari llanero en el Casanare
Con una agencia local y guías llaneros
Turismo responsable
Recurrir a los servicios de la agencia de Yovana es apoyar un proyecto de turismo comunitario pionero en el Casanare, que ha logrado unir a muchas familias de vaqueros de la región. Los guías formados a lo largo de los años son verdaderos llaneros, apasionados por su territorio. Yovana propone experiencias auténticas para sumergirse de lleno en la cultura llanera y en la increíble fauna silvestre del Casanare.







